¿Cómo podemos desbloquear nuestra creatividad?

La creatividad surge así, sin más. En mitad de una reunión, mientras paseas al perro o en aquel maravilloso momento de la ducha después (o antes) de un día de trabajo. Pero, ¿Qué es lo que nos lleva a ser más creativos en el día a día?¿Cómo podemos desbloquearnos ante un estado de “creatividad nula”?

Muchos expertos hablan de la creatividad como el elemento natural del ser humano para enfrentarse a nuevos desafíos de una manera totalmente innovadora. ¿Acaso todos somos creativos? Según ciertos estudios todos somos creativos pero cada uno enfoca su creatividad en su elemento.

Se tiende a pensar que la fuerza creativa individual solamente se puede reflejar en forma de arte, llena de colores y armonía. Sin embargo, también es creativa la labor de un cocinero añadiendo determinada especia en sustitución de otra, creando así una nueva combinación y plato único.

Hasta en trabajos aparentemente menos creativos alguien puede destacar de manera notable por innovar y dar un giro de la empresa en el mercado después de adoptar determinada estrategia.

La creatividad es puro movimiento, pasión y cierta falta de control. Pero principalmente es la capacidad de romper con la vocecita “autocrítica” que nos impide desarrollar nuevos conceptos por parecer arriesgados.

Probablemente, muchos os habréis encontrado con la situación, ya sea en el trabajo o en vuestra vida cotidiana, en la que hay que tomar una decisión. Automáticamente (estado en el que pasamos la mayoría del tiempo) tiendes a utilizar la lógica, la forma más tradicional y efectiva para saltar ese pequeño problema y quitárnoslo de encima cuanto antes.

Sin embargo, ¿Qué pasa si buscamos nuevas alternativas para desafiarnos a nosotros mismos? Lo primero, que muchos te mirarán raro y probablemente soltarán aquella frase: “Si se ha hecho toda la vida así, ¿Por qué vamos a hacerlo de otra manera?”. Y puede que en ese momento, tu bombilla y tu estado de ánimo se apaguen proporcionalmente.

Os pongo un ejemplo real: Un diseñador en una agencia de publicidad tiene una idea para un proyecto. La presenta a los directivos pero no solo no cuentan con ello, sino que apenas le dan atención por el simple hecho de que “las cosas mantienen una metodología desde hace tiempo y no se cambia”. Esa persona poco a poco se irá anulando a sí misma y con ello su creatividad se resignará a no actuar.

Si siempre transitas las mismas calles, no verás ventanas nuevas.

Lo que diferencia a un creador de un “no creador”. No es la capacidad innata de resolver problemas de manera alternativa, que también. Lo más importante es la actitud de enfrentarse a los problemas confiando en su propia capacidad, errando las veces que haga falta, para entrenar como cualquier otra habilidad, el hemisferio derecho del cerebro. Consiguiendo resolver problemas en comunión con la divergencia real del ser humano.

En resumen, prueba a realizar tus actividades cotidianas, esas que haces de forma automática, de una manera totalmente distinta. Elige otras calles para llegar al trabajo, cambia la linea de metro y date un paseo hasta casa. Si sales siempre a correr por la tarde, prueba por la mañana. Hay mil alternativas para tu actividad diaria. Crea nuevos caminos, acostumbra a tu mente y a tu cuerpo a la “desautomatización”. Desarrolla tu propia conciencia del momento y estarás desarrollando tu lado más creativo.

Y tú ¿eres creativo? ¿Te has sentido alguna vez bloqueado? ¿Cómo has conseguido superar el bloqueo?
¡Cuenta y comparte! ¡Gracias por tu tiempo!

Referencias:
Una mochila para el universo. Elsa Punset

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